viernes, 15 de septiembre de 2017

UNIFORME DEL GENERAL RAMÓN SALAS LARRAZÁBAL.

Cuando el primer organizador del paracaidismo militar en España falleció, su última guerrera pasó a ser depositada en el año 2000, mediante una donación familiar, a la colección del Museo del Aire de Cuatro Vientos, donde podemos disfrutar de ella.

El uniforme.


El uniforme expuesto en una de las vitrinas de la sala de uniformes, aunque realmente esa sala no exista, es el M-89, actual uniforme del Ejército del Aire. Este consta de guerrera, pantalón y gorra de plato en color azul aviación, camisa azul celeste, zapatos, de cordones, corbata y calcetines de color negro. El uniforme se encuentra sobre un busto de color negro y representa el uniforme en un día de diario, aunque vista la camisa blanca, que no debería de llevar, pues esta solo se usaba en día de gala. Muestra el título de cazador paracaidista, el pasador de diario con sus condecoraciones ganadas así como el famoso brevet argentino, el número uno de los tres entregados en 1947 a los tres primeros paracaidistas españoles, de los cuales hablaremos en un próximo artículo. Echo en falta que no lleve el uniforme ni un solo distintivo de especialidad como el de profesor de educación física o el distintivo permanente de profesor, y que tenía concedidos.




Arriba vemos el uniforme de cuerpo entero tal y como se encuentra en la vitrina del Museo, abajo, ampliación solo de la guerrera, en la que podemos ver con más detalle algunos elementos de la uniformidad. (Fotografía Museo de Aeronáutica y Astronáutica).


Fotografía en detalle del pasador y del brevet argentino. Los rombos de general de brigada están boca abajo, mal colocados, deberían de darse cuenta en el Museo y cambiarlos. (Fotografía Museo de Aeronáutica y Astronáutica.)

Vemos en esta ampliación de la fotografía el pasador de condecoraciones ganadas por el General Ramón Salas Larrazábal a lo largo de su carrera profesional en la milicia. Identifico con ayuda de su expediente militar las siguientes condecoraciones, entre paréntesis el año de concesión y siguiendo el orden del pasador usado sobre el uniforme:

2 cruces de guerra (1939 y 1942), 3 cruces rojas del mérito militar (1939, 1941 y 1942, esta última con pasador “Rusia”), 1 medalla de sufrimientos por la patria con aspa de herido por fuego enemigo (1969), la medalla de la campaña 1936-39 (1939), la medalla de la campaña de Rusia (1949), 1 cruz del merito militar de segunda clase (1942), 2 cruces del mérito aeronáutico de segunda clase pensionadas, 1 cruz del mérito aeronáutico de primera clase, 1 cruz del mérito aeronáutico de segunda clase, 1 cruz de la real y militar orden de San Hermenegildo (1958), 1 placa de la real y militar orden de San Hermenegildo (1968), 1 cruz de caballero de la orden de Cisneros (1962), 1 encomienda de la orden de Cisneros (1962), 1 cruz de segunda clase del merito militar alemán (1942),  la medalla del este (1943), 1 cruz del merito de la orden del águila alemana de tercera clase (1940), 1 medalla del mérito militar de segunda clase portuguesa (1956), y la cruz del merito italiana (1941).

En la parte superior el brevet argentino de paracaidista, que le fuera impuesto a los tres paracaidista que fueron a realizar allí el curso, el propio Salas, el Teniente Villamil, y el Brigada Corral, del cual hablamos de su guerrera en otro artículo ya publicado en mi blog. 


Ampliación del brevet de paracaidista argentino concedido tras el curso al por entonces Capitán Salas. Se aprecia en la banda con los colores de la bandera argentina el nombre del propietario. (Fotografía Museo de Aeronáutica y Astronáutica).

Este es el uniforme del General Salas, primer organizador y creador de las unidades paracaidistas militares en España desde 1947. De los tres primeros paracaidistas que saltaron con un paracaídas a la espalda, la guerrera de Salas (Museo del Aire)  y la guerrera de Corral (Sala Histórica de la Base de Alcantarilla) se encuentran expuestas, solo quedaría la guerrera de Villamil, que por desgracia temo se perdiera y no se pueda recuperar. Otra guerrera histórica es la del General Gómez Muñoz, que también está expuesta en la Sala Histórica de la Base de Alcantarilla, de la cual ya hablamos en otro artículo. Solo quedaría la guerrera del primer paracaidista de España, Méndez Parada, pero esa es otra historia…

Fuentes: elaboración propia. Agradezco al Museo del Aire de Cuatro Vientos su colaboración con la información solicitada así como a su fotógrafo don Antonio Jesús Muñoz Garcia por las fotos del uniforme. Al AHEA como siempre por su colaboración.

sábado, 9 de septiembre de 2017

FALLECIMIENTO DEL CAPITÁN VICENTE ALDECOA LECANDA, 1954.

Se convirtió en una de las jóvenes promesas de la aeronáutica militar española por su arrojo y valentía a los mandos de los distintos aviones que probaba en el Escuadrón de Experimentación del INTA.


Fotografía recortada del Capitán Vicente Aldecoa, una de las últimas fotografías que se le realizaron en vida. (Fotografía archivo Canario Azaola).

Los hechos.

El día 8 de mayo de 1954 se celebró en el aeródromo de Cuatro Vientos el II Festival Aeronáutico Internacional organizado por el Real Aeroclub de España. Esa mañana se habían celebrado distintas exhibiciones de vuelo son motor y aeromodelismo, así como distintas pruebas y entrenamientos para los vuelos programados por la tarde. A las 4 de la tarde comenzaron las pruebas aéreas con las pasadas y rasantes del un caza ME-109 del Instituto Nacional de Técnicas Aeronáuticas construido en España. Diversos aparatos dedicados a la enseñanza elemental evolucionaron a lo largo de la tarde en distintos ejercicios aéreos, entre ellos uno pilotado por el Teniente Coronel Ibarreche. Los T-6 “Texan” utilizados en las escuelas para la enseñanza de transformación, así como los veteranos trimotores Junkers JU-52 de transporte dedicados a la enseñanza de vuelo con polimotores y lanzamiento de paracaidistas. A continuación en perfecta formación y con ensordecedor estruendo aparecieron los T-33 “Lockheed” recientemente llegados de Estados Unidos y con los que aprenden los pilotos con esta clase de aparatos en la Escuela de Reactores de Talavera La Real. Una de las exhibiciones vino de la mano de un primitivo autogiro de La Cierva, tripulado por el Teniente Coronel Amores, tomando el relevo un evolucionado helicóptero de origen norteamericano que hizo distintas maniobras. A continuación desfilaron un grupo de bimotores de bombardeo Heinkell 111, uno de ellos evolucionó volando solo con uno de sus motores. Posteriormente apareció un grupo de Junker Ju-52 con los paracaidistas del Ejército del Aire que realizaron distintos saltos, caída libre, triples saltos con el empleo de tres paracaídas, etc, realizado por los profesores e instructores de la Escuela Militar de Paracaidistas de Alcantarilla, en Murcia mientras se acercaban el grueso de las fuerzas que saltarían sobre las pista del aeródromo, 179 hombres que cubrieron el cielo de Cuatro Vientos con sus paracaídas blancos. Nunca antes habían saltado en masa en un espectáculo público tantos paracaidistas, algunos de ellos llegaron muy cerca de las tribunas de los espectadores, que fue realizado por miembros del 1er Escuadrón de Paracaidistas de Alcalá de Henares. Quedaban los vuelos acrobáticos que realizarían los pilotos españoles y los reactores italianos, portugueses y norteamericanos que habían sido invitados al acto. Comenzó un italiano y a continuación el piloto nacional Capitán Palanca, piloto de pruebas del Escuadrón de Experimentación  del Instituto Nacional de Técnicas Aeronáuticas. Y llegó el turno del Capitán Vicente Aldecoa, que despegó con una Bücker Bü-133, ajeno al que sería el último vuelo de su vida. Durante unos minutos tuvo en suspenso a los espectadores con sus arriesgadas evoluciones en el aire, piruetas, y una gama de distintas figuras acrobáticas. Cuando realizaba un “looping”, y se disponía a cerrar la evolución con un “tonó”, inexplicablemente la avioneta se venció de costado, y en caída sobre las alas, o como en la jerga aeronáutica se le llama “un hachazo” se precipita contra el suelo desde los ochenta metros de altura. El aparato quedó destrozado siendo el malogrado piloto extraído de entre los hierros, falleciendo a los pocos minutos del accidente. Con la consternación del triste suceso siguió el programa de vuelos y comenzó su actuación el príncipe Constantino Cantacuzeno para posteriormente evolucionar los distintos reactores italianos, portugueses y norteamericanos. Finalmente desfilaron los paracaidistas que había saltado desde los viejos JU-52 y que fueron muy aplaudidos y vitoreados.

Ese día se terminaba la vida del que estaba llamado a ser el mejor piloto de vuelo acrobático de España, tomando el relevo del as de los pilotos acrobáticos Garcia Morato. El capitán Aldecoa tenía hasta ese trágico momento acumulados 3.742 horas, siendo ascendido al empleo de Comándate el mismo día de su fallecimiento, por orden de 31 de mayo de 1954 (B.O.A. nº 62). Estaba en posesión de la Medalla Militar Individual.

El uniforme.

Para la recreación del uniforme del Capitan Aldecoa he tenido la colaboración de mi buen amigo Canario Azaola, el cual que ha proporcionado una fotografía que andaba buscando en base a la que aparece en la esquela de su fallecimiento. Esta puede ser una de las últimas fotografías tomada al Capitán Aldecoa.

Como se aprecia por la foto lleva el uniforme blanco de verano compuesto de guerrera, pantalón, camisa, calcetines, y zapatos de color blanco, así como funda blanca para la gorra de plato, y corbata negra. Con este uniforme se usaban además las palas de fieltro con divisa de metal en las hombreras. Se aprecian claramente el título de piloto militar, la medalla militar individual, la cruz de hierro de primera clase así como las horas de vuelo.



Arriba, vemos la fotografía tomada casi de cuerpo entero al Capitán Aldecoa. (Fotografía archivo Canario Azaola). Abajo, recreación del uniforme en base a dicha fotografía. (Colección Carlos Bourdon).


Detalle de la guerrera, con los emblemas, y condecoraciones usadas en dicho uniforme. (Colección Carlos Bourdon).



Arriba, título de piloto militar y debajo de este distintivo de las horas de vuelo, en número de 3000 en este caso, ya que se portaban en distintivos de mil en mil. Debajo, la cruz de hierro ganada en Rusia por su campaña con la 3ª y 4º escuadrillas azules a las que perteneció. (Colección Carlos Bourdon).



Arriba, Medalla Militar Individual ganada por su participación en la campaña de Rusia que le fuera concedida en febrero de 1944. Debajo, pala con la divisas de Capitán para el uniforme usado en verano. (Colección Carlos Bourdon).


Esquela recordatorio del fallecimiento del Capitán Aldecoa, sobre ella el título de piloto militar. (Colección Carlos Bourdon).

Fuentes: elaboración propia, noticia aparecida el día 9 de mayo de 1954 en el diario ABC con la crónica de los actos del festival aeronáutico internacional. Serie “Semblanzas”, reseña escrita por el Coronel Emilio Herrera Alonso para la Revista Aeronáutica y Astronáutica. Expediente personal del Capitán Vicente Aldecoa Lecanda del AHEA, agradecimiento a Eloy Blanco. Uniforme, emblemas y esquela colección del autor. 

jueves, 7 de septiembre de 2017

MIS RECUERDOS DE LA MILI, BASE AÉREA DE GETAFE, 1984-86.


Libro de vivencias y recuerdos sobre el servicio militar que realizó voluntario en Aviación  Carlos A. Garcia. 

Nos cuenta: “ Era un proyecto que llevaba varios años dándole vueltas a la cabeza y que al final el hecho de pertenecer a la Aveabag, Asociación de Veteranos del Ejército del Aire, Base Aérea de Getafe, ha sido el detonante para llevar a cabo este sueño”.

Es un libro de 50 páginas donde se habla de los quince meses de mi Servicio Militar.  El precio con envío incluido es de 11,00 euros en península y 1 euro de cada libro vendido irá a parar a la Asociación.


Enhorabuena por la iniciativo Carlos, ojala cundiera el ejemplo y muchos veteranos recordaran su vivencias y anécdotas pasándolas a negro sobre blanco.

¡FELICIDADES¡

viernes, 1 de septiembre de 2017

APROVECHANDO UN UNIFORME.

Hace unos días me envió un amigo mío unas fotos que encontró en un portal de ventas por internet de un uniforme del Ejército del Aire. Me decía que tenía dudas de si el uniforme era bueno o un montaje de alguien. Con las fotos que me envía me hace unas preguntas, y tras observar las mencionadas fotografías, le trato de explicar el porqué esas cosas anómalas que se ven en dicho uniforme. Todos sabemos que los oficiales del E.A. cuando asciende al empleo inmediato al suyo, tienen que adaptar el uniforme en uso al nuevo empleo. Antes, hace muchos años,  lo sueldos de los oficiales y suboficiales no eran precisamente muy “boyantes”, y debían sus familias hacer auténticos sacrificios y esfuerzos para salir adelante, sobre todo si encima eran familias numerosas. Si además ascendían, debían de adaptar sus uniformes al nuevo empleo y dependiendo del empleo, los uniformes se podían adaptar bien o por el contrario, no había más remedio que hacer uno nuevo. Un teniente tenia fácil arreglo añadiendo una nueva estrella a su uniforme, pero un capitán no lo tenía tan fácil. Al igual el sargento, añadiendo el pico al sargento primero. Veamos el uniforme que le llama la atención a este amigo mío.


La gorra.


Lo primero es el modelo, una gorra de plato M-65, pero con botones M-70, y con galleta M-79 reutilizada. Lo que llama la atención es el bordado de oro que aparece en la visera de la gorra. Para diferenciar las gorras entre los oficiales y los jefes se le añadía a estos últimos un cordón de oro bordado en canutillo con un ancho de 8 milímetros.



Podemos ver arriba el modelo de botón M-70, y abajo parte del bordado de la visera. El barboquejo está bien conservado.


Detalle del supuesto cordón bordado en canutillo de hilo de oro de 8 milímetros, es sin duda un trozo de bordado de algún otro complemento, o cinta de pasamanería para otro uso. Nada tiene que ver con la gorra.


Podemos apreciar en esta fotografía como está sujeta la galleta al frontal de la gorra de plato, con un alfiler, un sistema no muy seguro, pero fácil de utilizar en lugar de coserla a la cinta de pasamanería como se suele hacer.


Interior de la gorra con la etiqueta del fabricante, y propietario de dicha gorra de plato.

La guerrera.

La guerrera es la M-73, por la que en una orden ministerial eran suprimidas las hombreras dobles por las sencillas.


Vista del conjunto de elementos del uniforme, guerrera, pantalón, gorra de plato y ceñidor de gala.


Detalle del puño de la guerrera en la que se observa la estrella de ocho puntas  de la divisa de comandante.

Lo que llama la atención es la bocamanga donde figura las divisas del empleo del nuevo jefe, el capitán que asciende al siguiente grado, comandante, usa solo una estrella de ocho puntas, y no las estrellas de seis puntas que venía usando anteriormente. También cambia la ubicación de dichas estrellas, pasando de la manga a la bocamanga, y curiosamente este jefe del Ejército del Aire las lleva en metal, en lugar de ser bordadas como deberían de ser. Por lo menos la estrella de comandante es el modelo reglamentario usado en el aire. Tal vez este oficial cuando ascendió simplemente llevó su uniforme a una costurera y la mando quitar las estrellas de capitán, colocando a su vez la estrella de comandante en el sitio fijado para ello, pero en metal en lugar de bordar las nuevas estrellas, más económico, pero desde luego no lo correcto. O quizás fuera “arreglado” en su propia casa, más económico aun. He ampliando las otras fotos que me llegaron pero la calidad no es precisamente muy buena, no consigo distinguir si las estrellas de capitán fueron descosidas o si la guerrera por el contrario es nueva, siéndole añadidas las estrellas en la bocamanga. Más bien pienso en el primer caso.   

Fuente: elaboración propia, fotografías procedencia internet. 

domingo, 27 de agosto de 2017

SOLDADO DE LA ESCUADRILLA PLUS ULTRA DE LA GUARDIA REAL.

Uniforme M-82 compuesto de guerrera y pantalón en color azul aviación, camisa gris, corbata y zapatos negros. Como prenda de cabeza la boina privativa de la Guardia Real para todo su personal. Mediados los años 80 del siglo XX.



       Arriba, guerrera de soldado de la Escuadrilla Plus Ultra. Abajo, parche de la Guardia Real.

Como se ve, esta guerrera sólo lleva el parche de la unidad y la boina, no porta ni título de cazador paracaidista, ni distintivo de destino (Guardia Real), ni distintivo de unidad (escuadrilla). Cuando el soldado haya terminado su periodo de instrucción y tenga el título de cazador paracaidista entonces portará dichos distintivos en su uniforme. 


Fotografía de Guillermo Puigserver Porras cuando realizaba su servicio militar en la Escuadrilla Plus Ultra preparándose para un desfile. Ninguno de sus componentes lleva distintivos.

Fuentes: elaboración propia, uniforme colección del autor, fotografía Puigserver Porras.

domingo, 20 de agosto de 2017

JULIO PUCHE DIÁZ, 36º CURSO DE CAZADORES PARACAIDISTAS.

Julio Puche Díaz durante su etapa de instrucción paracaidista en la E.M.P en 1957. (Archivo Julia Puche Romero).

No he tenido el honor de conocer a este veterano paracaidista que perteneció a uno de los cursos, el 36º curso de Cazadores Paracaidistas que tuvo la suerte, o quizás la desgracia, de participar en la campaña de Ifni-Sahara de 1957-58. Si hubiera tenido esa suerte de charlar con él, habría conocido algunos datos más sobre dicha campaña, pero sobre todo habría conocido a una magnifica persona.

EL CAZADOR PARACAIDISTA.

Don Julio nació en la bella ciudad de Gandía en el litoral valenciano, un caluroso 31 de agosto de 1936, por desgracia ya metidos en una guerra civil. Con 21 años entró en Aviación voluntario, y sin pensarlo se decidió por los paracaidistas, entrando en la Escuela de Paracaidistas el 1 de septiembre de 1957, siendo filiado y destinado a la unidad de alumnos de la Escuela. Tras realizar los correspondientes saltos de prácticas  jura bandera el 17 de noviembre de 1957, y es destinado al 1er Escuadrón de Paracaidistas de Alcalá de Henares, en Madrid. Se le concede el título de cazador paracaidista con fecha 12 de diciembre de 1957. Una vez en el 1er Escuadrón, y casi sin darle tiempo a conocer la que será su “casa”, llega la orden de partir al África, y junto al resto de sus camaradas parte un 8 de diciembre del 57 hacia aquellas tierras lejanas. Julio Puche es incorporado a la 1ª Escuadrilla de Cazadores Paracaidistas a las órdenes del Capitán José Pérez Ramos. Según su expediente militar, el cual tengo en mi archivo, realiza un salto de combate en Hagunia el 18 de febrero de 1958, ocupándose distintos objetivos, la Escuadrilla que llevó a cabo ese salto fue la 1ª de Pérez Ramos en la que se encuentra Julio Puche. El 22 de septiembre de 1958 es ascendido a Cabo 2º, y a cabo 1º el 4 de abril de 1959. Por su participación en la campaña de África se le concede la medalla de Ifni-Sahara con cinta anaranjada (23 de enero de 1959, B.O.A nº 14). En febrero de 1959 parte a su casa con permiso cuatrimestral, terminando su servicio voluntario en el 1er Escuadrón de Paracaidistas. En total contando los saltos en la E.M.P. Julio Puche realizó 10 saltos, incluido el salto de guerra en África, con una duración de 20 horas y 54 minutos. Hasta aquí los datos de su hoja militar. Los de persona, mejor que su hija o sus compañeros de Escuadrilla los describan.


En uno de los saltos en Alcalá de Henares, antes de subir a los aviones. (Archivo Julia Puche Romero).

LA PERSONA.

Julio Puche fue una persona entregada a su familia y amigos, así lo era en la Escuela y así lo fue en el 1er Escuadrón. Si hay una palabra que lo defina esa es HUMANA. Humana fue su figura, desprendida, “se desvivía con sus compañeros, sabíamos que allí estaba Julio cuando acudíamos a él, siempre dispuesto a la ayuda, la que hiciera falta”. Julia, una de sus hijas, decía que “sentía devoción por sus hijos, mi casa era una casa abierta, a ella acudían sus amigos, mis primos, quien hiciera falta, las puertas siempre estaban abiertas para cualquiera”. Hablando con Julia sobre su padre para conocerlo un poco mejor, me contó en una ocasión “se encontró a un señor ingles en la calle, y… ¡se lo trajo a casa¡ a darle de comer y un techo, el inglés estuvo viviendo con nosotros unos días, no quería mi padre dejarle ir sin antes estar seguro que tenia donde ir. ¡Así era mi padre¡”, muchas más anécdotas como estas jalonan la vida deprendida de Julio Puche, una persona con un gran corazón, amante de su familia y sus amigos. Una palabra que lo define como una persona HUMANA.

SU UNIFORME.

No tuvo muchas fotografías Julio Puche con el uniforme bonito, y está en la mejor de todas. En la fotografía, que está recortada, aparece sentado en el comedor de tropa del 1er Escuadrón de Paracaidistas antes de comenzar el almuerzo junto a varios de sus compañeros. Lleva el M-46 compuesto de cazadora corta y pantalón, ambos en lana, sobre el uniforme se puede apreciar claramente los galones de cabo en las hombreras, así como el titulo de cazador paracaidista y sobre la tabla central del bolsillo superior derecho el emblema de su curso, el 36º. 


Julio Puche en el comedor de tropa del 1er Escuadrón en Alcalá de Henares, septiembre de 1958. (Archivo Julia Puche Romero).

He representado su uniforme al cual le he añadido la medalla de Ifni-Sahara ganada por él en África.


            Uniforme como  el que vestía con orgullo un cazador paracaidista llamado Julio Puche. 


En esta fotografía vemos con más detalle los emblemas y distintivos que portaba en su guerrera, sobre las hombreras los galones de cabo, rombos de fieltro de paracaidista en los picos del cuello de la guerrera. En el brazo izquierdo el emblema de unidad, el 1er Escuadrón de Paracaidistas de lo que se enorgullecía en más de una ocasión de haber servido entre ellos. Sobre su pecho, lado izquierdo, la merecida y ganada medalla de Ifini-Sahara, por su participación, algunos con su sangre, de aquella campaña. En el lado derecho del pecho, en la parte superior el distintivo del Sahara, por haber estado en la provincia africana al menos tres meses. Debajo, el titulo de cazador paracaidistas, y en el bolsillo derecho el emblema o mascota del 36º curso de cazadores paracaidistas.(Colección Carlos Bourdon).


                                  Emblema del 36º curso de Cazadores Paracaidistas.

Sirva este artículo como pequeño homenaje a un gran hombre, un caballero español, orgulloso de sus compañeros, un cazador paracaidista en mayúsculas, amante de su familia, pero sobre todo una gran persona humana. Dedicado especialmente a su hija, Julia Puche Romero, a la que agradezco las facilidades que me ha dado para realizar este articulo, sobre todo por su gran corazón, heredado de su padre.

Fuentes: elaboración propia, uniforme y emblemas colección del autor, fotografías archivo Julia Puche Romero.

miércoles, 21 de junio de 2017

INFORME MUSEO DEL AIRE.

Con fecha 8 de febrero de 2017 hice entrega en el Registro de Documentaciones del Cuartel General del Ejército del Aire en Madrid de un informe que redacté tras la visita que el día 16 de junio de 2016 realicé al recién inaugurado “Hangar nº1” en el Museo de Aeronáutica y Astronáutica de Cuatro Vientos. Dicho informe, de 25 páginas, es una detallada respuesta a lo que considero un autentico desastre uniformológico y escenográfico, con los errores, algunos muy grandes, que se han cometido a la hora de montar las escenas que se intentan representar sobre la Campaña de Marruecos de los años 1909-1926. Un informe menos extenso que este depositado en el Registro de Documentaciones del GCEA, fue entregado, el día 22 de junio de 2016,  en mano en el Servicio Histórico y Cultural del Ejército del Aire, concretamente al General de División y Director del SHYCEA, con el deseo de que se tuviera en cuenta, o al menos, se contará con dicho informe para solucionar lo que considero graves errores en su montaje. Por lo menos salí de ese despacho con la ilusión de que se tratara de solucionar, ya que la conversación entre ambos no fue precisamente muy provechosa. Por parte del SHYCEA ni de su General Director se me dio ninguna respuesta a mi informe. Como pasaba el tiempo y nadie parecía intentar solucionar los tremendos errores que se cometieron, ni por parte del anterior Director del SHYCEA ni por parte del actual, decidí entregar un nuevo informe, ampliado incluso, esta vez en el Registro de Documentaciones del GCEA, con la esperanza de que el Gabinete del JEMA tomara cartas en el asunto, pero me llevé la tremenda sorpresa de que ni al JEMA anterior, ni al nuevo JEMA les interese los errores cometidos en el Museo del Aire. Como ha pasado un tiempo prudencial desde que entregué dicho informe y no he recibido ninguna respuesta, y ni tan siquiera un simple “tomamos nota”, pienso que el silencio administrativo, en este caso es el que manda, y que lo dan por bueno (el informe) pero no la respuesta. Por lo tanto, he decidido mostrar al público en general, y al Ejército del Aire en particular, dicho informe con los errores cometidos en el Museo del Aire en su “Hangar nº1” para que cuando vayan a ver dicho montaje, sepan de antemano que contiene muchos errores y cuáles son, así estarán ya informados cuando lo vean.  

En el informe hay primero una presentación al Jefe del Estado Mayor del Aire, en aquel momento el General del Aire don Francisco Javier Garcia Arnaiz, y el motivo por el cual le expongo los errores cometidos, así como mis intentos de que los responsables, tanto del SHYCEA como del Museo del Aire tuvieran en cuenta dicho informe.

A continuación comienza mi exposición de los errores cometidos:

 Coincidiendo con una fecha historia como la del 6 de junio, pero en lugar de 1944 ha sido en el 2016, tuvo lugar la inauguración de los trabajos llevados a cabo en el Museo de Aeronáutica y Astronáutica de Cuatro Vientos, concretamente en su hangar nº 1, ese donde antes estaba el “Pedro”, y que todo apasionado por la aeronáutica sabe perfectamente ubicar. Pues bien, en ese hangar, se ha “montado” una serie de dioramas que representan distintas escenas de las campañas que España llevó a cabo en el antiguo Protectorado de Marruecos. Voy a mencionar para este artículo la noticia que la página web del Ejército del Aire nos muestra, para ello copio literalmente.

Inauguración de la 2ª fase del Hangar 1 del Museo del Aire. Conflicto en el Norte de África
Este 6 de junio ha tenido lugar, en el Museo del Aire situado en Cuatro Vientos, la apertura de la segunda fase del hangar 1 dedicada al conflicto en el Norte de África. El acto ha comenzado alrededor de las 12 del mediodía con una introducción del director del Museo, coronel Juan Ayuso Puente. Seguidamente, tras la llegada del Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire, general del aire F. Javier García Arnaiz, se ha procedido a la visita guiada por el hangar 1 para contemplar con todo detalle la finalización de los trabajos de museología que se han llevado a cabo. La comitiva oficial ha estado acompañada por una representación de la Federación Iberoamericana de Estudios Históricos Aeronáuticos y Espaciales (FIDEHAE), y otra del Sistema Iberoamericano de Museos de Aeronáutica y del Espacio (SIMAE), además de las directivas de las fundaciones Juan de la Cierva y Infante de Orleans. Esta segunda fase es una recreación cronológica de los aparatos, equipos y uniformidades utilizadas por el Ejército del Aire durante el conflicto en el Norte de África (1913-1927). El montaje del mismo ha sido realizado por la Asociación Imperial Service durante tres meses de trabajo continuado. Para su elaboración se han necesitado 3,5 toneladas de tierra y 16 de piedra, así como 250 litros de cola, cantidades muy por encima de las previsiones que se tenían en un principio. El resultado es un escenario aeronáutico absolutamente realista capaz de trasladar al visitante al mismo escenario de los hechos. Para curiosidad de muchos, el Heinkel 111 y el Casa C-2.111 'Pedro', antes situados en esa fase del Hangar 1, han sido reubicados provisionalmente en el Hangar 6 hasta su nueva reorganización. Con la finalización de estos trabajos se da un nuevo paso en el proceso de modernización que está llevando a cabo esta institución. El Museo de Aeronáutica y Astronáutica ocupa una superficie de 66.938 metros cuadrados, repartidos en una zona de exposición exterior y siete hangares, en los que se albergan más de 140 aeronaves, así como uniformes, condecoraciones, motores, maquetas y otros artículos relacionados con la aviación.


Bien, esta ha sido la información que cualquiera puede leer en dicha página sobre la inauguración.

También quiero mencionar la información que ha aparecido en el diario ABC sobre la inauguración del hangar 1, noticia aparecida en su web y redactada por el periodista Manuel P Villatoro. En esta noticia se menciona los trabajos llevados a cabo, el montaje de los dioramas y que representan, la entrevista al General Castresana y la entrevista a Jose Miguel Alberte, presidente de Imperial Service.


Voy a usar las fotografías que acompañan la noticia aparecida en la página web del Ejército del Aire, junto a otras que he tomado yo mismo en mi visita realizada el día 16 de junio de 2016. Ese día realicé una serie de fotografías desde distintos ángulos de todos y cada uno de los elementos, bien uniformologicos, bien de atrezo, que ha sido usados en los distintos dioramas o anexos a esos dioramas, como el blocao que se ha construido, y por donde se entra directamente a las escenas de la campaña de Marruecos.

Las escenas o dioramas.


La bienvenida a la zona de combate nos la da un maniquí que representa a un soldado  de infantería de los muchos batallones de cazadores y Regimientos de Infantería que combatieron en esa zona.  



El soldado además de no llevar correctamente el correaje de color marrón avellana que por esa época se usaba en la infantería, le faltan las trinchas, el tahalí para la bayoneta, y por supuesto las tres cartucheras, dos delante y una trasera para la munición del fusil máuser modelo 1893. Las botas que lleva son actuales, debería de llevar alpargatas, o borceguíes de becerro natural y cordones. (Fotografías del autor).


Detalle de la cartuchera que no es el modelo 1911 en vigor desde ese año. (Fotografía del autor).



Esta serie de cajas de madera con el emblema de la aviación militar pintado en negro (actuales) son la entrada y paredes del supuesto “blocao” por la que se entra a la zona de dioramas. Hay unos sacos terreros pintados en color boscoso (que no se usaron en aquella época) y una red de enmascaramiento como techo del blocao. (Fotografías del autor). 



Arriba, una muestra de las cajas que se han usado para realizar el “blocao”, no soy experto en armamento, pero esto no parece que sea lo más adecuado. Abajo, esto es parte del techo del blocao, una red de enmascaramiento. Que yo sepa en la campaña de Marruecos de los años 20 del siglo XX no se llegaron a usar redes de enmascaramiento como la mostrada. (Fotografías del autor).


Si no fuera por el rotulo superior diría que estamos en una posición de la costa de Normandía en 1944, esperando a que desembarquen los aliados. (Fotografía del autor).

Los blocaos que tuvieron que habitar en las distintas posiciones los soldados españoles no tienen nada que ver con lo que se ha intentado reproducir el M.A.A. Un blocao es un recinto de un metro de altura construido en piedra y con varias filas de sacos terreros rellenos de tierra, con un andamio de madera que soporta el techo, normalmente de cinc, o sin techo como lo hubo, y rodeados de una alambrada. Eso es un blocao usado en Marruecos. Si hay interés por alguien de Imperial Service o del Servicio Historico y Cultural del Ejército del Aire (en adelante SHYCEA), les recomiendo varios libros al final de este articulo.

Tras salir del “blocao” llegamos a los dioramas, estos consisten en escenas que recrean o tratar de recrear, algunos mejor que otros, diversas escenas que tienen como principal protagonista a un aeroplano.


       Panorámica de los dioramas tras salir del blocao. (Fotografía web ejército del aire).

A nuestra derecha según se sale nos encontramos a un supuesto soldado del Arma de Ingenieros. Vistiendo un uniforme muy peculiar para la época, una guerrera de paño azul, con cuello rojo y torre de ingenieros en plata, con botones igualmente de plata que porta un cinturón de cuero marrón sin hebilla de latón, pero si con hebilla y aguja plateada, con dos cartucheras de cuero marrón, una bolsa de costado blanca con rayas azules, una manta enrollada en su cuerpo y atada con un trozo de cuerda, pantalón intentando imitar al rayadillo, polainas negras y alpargatas. Sobre su cabeza algo que no sabría denominar, ya que no es un ros, con una escarapela con los colores nacionales.


Además el maniquí debe de apoyarse en una caja de madera sino se iría al suelo. Derecha, ampliación del supuesto ros de ingenieros. (Fotografías del autor).


Qué decir de esta figura, creo que debe de intentar representar a un soldado de Aerostación, ya que estos soldados participaron en la campaña de Melilla de 1909. El cuello de su uniforme es de color azul no de color rojo, le sobra la manta, y la bolsa. Debería llevar botas cortas, y sobre todo el emblema de la aviación militar en el brazo izquierdo del uniforme.  Una buena referencia se puede encontrar en el libro “La uniformidad de la aeronáutica española”.

Enfrente de esta figura hay otra junto a un Morane Saulnier G. Vista delantera y trasera.



No entiendo muy bien que representa, ya que la pelliza corresponde a un Comandante, el pantalón blanco no se corresponde con la uniformidad militar, más bien parece un pantalón de montar a caballo civil, como las botas que lleva puestas, que igualmente son civiles. La correa con la cartuchera de cuero negro tendría que llevarla precisamente la figura anterior. (Fotografía del autor).


En el avión Morane Saulnier G que es el protagonista de este diorama, vemos una figura que representa a un supuesto piloto que va a despegar o que ha aterrizado, no sé sabe bien. Lleva una pelliza como la figura anterior, la del Comandante, y va tocado con una prenda de cabeza que no sé identificar, ya que no es ros, quizás un gorro de teatro. También lleva una escarapela con los colores nacionales. ¿Quizás salga a volar con ese gorro? Lo que está claro es que tanto el soldado anterior que lleva la escarapela como este serian buenos objetivos, por lo llamativo y vistoso de dichas escarapelas, para los excelente tiradores que eran los moros del Rif, lo conocidos “pacos”. Si esta figura intenta representar a un piloto de aviación militar en plena campaña no sirve para nada ni representa nada. (Fotografía del autor). 

Seguimos con el recorrido.


Tras dejar atrás a los dos soldados de aerostación y al piloto se llega al Fokker C-III, el cual está en el diorama que representa a unos mecánicos supuestamente reparando el motor de dicho avión o de otro aparato. (Fotografía del autor).


Uno de los mecánicos. (Fotografía del autor).


Esta escena la forman dos figuras, una con mono de trabajo del Reglamento de Uniformidad de 1943 del Ejército del Tierra, y la otra con dos piezas de uniforme, una guerrera que parece del reglamento de 1926 y unos pantalones del mismo tipo de uniforme.(Fotografía del autor).


La figura del mono de 1943 que se apoya en uno de los palos que sirven de sujeción a la lona y que lleva una llave inglesa sujeta con el fino cinturón de tela, realizando equilibrios en la figura. ¿Si esta escena se supone en Marruecos en los años veinte porque lleva la figura un mono de trabajo de 1943? (Fotografía del autor). El mono de trabajo no es caqui, debería ser azul, pues así fue reglamentado como prenda de trabajo.

Pasamos a otra de las escenas recreadas. El piloto que se encuentra delante del De Havilland DH 4, lleva un mono de color caqui con bolsillos superiores que cierra con cremalleras, y otra que cierra dicho mono de arriba abajo. Como calzado lleva unas botas altas de cordones. Ninguno de estos elementos de vestir fue usado por los pilotos militares en la Campaña de Marruecos, las botas altas no existían, y el mono no es de piloto. Los pilotos volaban con pellizas para protegerse del frio y debajo de estas sus propios uniformes del arma de la que procedían. Y posteriormente mono blusón en azul para invierno y blanco para verano. Lo único cierto de la figura es el pañuelo al cuello. Esta fotografía ha sido portada de la mayoría de las noticas con la que se ha abierto el tema de la inauguración del hangar 1, además de ser usada en el calendario del M.A.A. Una figura tan mal vestida portada en los periódicos, yo me pregunto que pensaran en otros museos aeronáuticos europeos (Hendon o Le Bourget, sin ir más lejos) cuando lo vean. 



                                  Estas botas son de los años cuarenta. (Fotografía del autor). 


Escena del aeroplano Avro 504, la figura que representa al mecánico aparece con los mismos errores que las figuras anteriores vistas. El piloto, se le puede dejar con la pelliza, pero la gorra de plato, y además blanca, que no se cual es su procedencia aunque lleve unas lanzas de caballería, he localizado una gorra de plato con funda blanca y faja en rojo en un libro de uniformes de caballería española pero corresponde al uniforme de rayadillo de 1913. 


En cualquier caso no es aceptable que un piloto lleve gorra de plato en un vuelo de combate en la campaña. (Fotografía del autor). 

Otra de las escenas corresponde al aeroplano Bristol F2B, en la que se ve a dos mecánicos o entiendo que pudieran ser armeros, colocando sendas bombas en el aeroplano. La figura de la derecha lleva ropa de soldado pero con correaje de oficial, lo cual no le corresponde, va tocada con el chambergo que se crea precisamente para la campaña de Marruecos, por ser una prenda cómoda, y fácil de lavar. Sin embargo la otra figura que le acompaña en la escena va sin nada, no lleva correaje alguno y da la sensación de que la guerrera de tropa ni tan siquiera ha sido abrochada. La figura de la derecha lleva las vendas de color caqui enrolladas en la pierna, tal y como venia reglamentado, sin embargo la figura de la izquierda no las lleva.



Arriba, soldado portando correaje de oficial, abajo, soldado sin correaje. (Fotografía del autor).

 En esta escena se podía haber jugado un poco más aprovechando la caja de herramientas, que a mi entender tampoco corresponde, pues pienso deberían de ser de madera, y junto a esa herramientas y algún objeto más enriquecer la escena. (Fotografía del autor).

 En cuanto al piloto de este aeroplano lleva un gorro de vuelo de lana, cosa inédita en los pilotos militares en campaña, unas gafas de vuelo que no corresponde con la época, y una guerrera que no se identificar y que no porta ningún emblema, además de no reconocer su color.  


El inédito equipo de vuelo usado en la campaña por este maniquí que representa a uno de los heroicos pilotos militares que combatieron en Marruecos. (Fotografía del autor).

Para terminar el diorama con este aeroplano, en el lado opuesto a los mecánicos que están colocando las bombas, hay una supuesta escena de un armero que debe de estar limpiando las ametralladoras de un aeroplano. La figura no aparece, pero si su material de trabajo así como dichas armas. Me pregunto, ¿a la hora de montar esta escena han preguntado los responsables de Imperial Service y la supervisión del SHYCEA a un armero si para limpiar las ametralladoras de un aeroplano estas se limpian sobre un trozo de tela, lona, etc pero en el suelo?, me pregunto qué diría un armero profesional si ve esta escena, porque precisamente el polvo y la arena son los perores enemigos de un arma que ha de estar bien engrasada, ya que la vida de ese piloto depende de ellas. Porque creo es lo que se intenta representar con esas herramientas y las ametralladoras en el suelo. (Fotografía del autor).


La escena del soldado de ingenieros con las banderas de señales me parece muy poco lograda, aparecen unos catalejos, una caja de madera en el suelo y una grande que es la que sujeta al maniquí para que no caiga al suelo (son varios los maniquíes que se apoyan en objetos para no caer al suelo, tremendo error de montaje), creo que un heliógrafo y una persiana de señales en las manos del maniquí habrían quedado mucho mejor y más cercanas a la realidad de lo que fueron las transmisiones en Marruecos (Fotografía del autor).


La tienda de campaña además de ser muy grande y comer espacio al resto de los dioramas no sé muy bien que representa, si una tienda de campaña de un oficial o la tienda de mando de un aeródromo. Si es lo primero puedo entender la ropa colgada secándose, pero el uniforme que lleva el maniquí es de tropa, no de oficial. Si es lo segundo no tendría que estar ahí la ropa, y la mesa necesitaría bastantes más objetos de escritorio, papeles, tinteros, mapas, ordenes, etc., la máquina de escribir debería estar en otro lado, y un soldado haciendo uso de ella, y la mesa ser ocupada entonces por un oficial. No entiendo la escena, no sé que representa. (Fotografía del autor).


Además en esta escena aparece un maniquí cubierto con un capote manta que no es ni de época de la campaña de Marruecos ni siquiera de guerra civil, quizás debe ser posterior. Al principio esta figura iba con una prenda de cabeza que era una gorra de plato de alguna unidad del Ejército británico, para posteriormente serle cambiado por un gorro de los llamados panaderos.


Maniquí del que hablo, se le puede ver la gorra británica, al principio pensé que sería un enlace del Ejército británico, pero no me cuadraba mucho. Desconozco si esta figura continua en la tienda de campaña. (Fotografía pagina web del E.A.).


Arriba, ampliación de la gorra de plato británica que aparece en esta escena de la Campaña de Marruecos. Abajo, se puede ver como ha quedado con el gorro de tropa de infantería tras el cambio al que se le realizó.


Con todo lo expuesto en este informe solo me queda decir que si por parte del Museo de Aeronáutica y Astronáutica, Servicio Historico y Cultural del E.A. o del propio Ejército del Aire, hay voluntad para realizar los cambios a los que me refiero, se tenga en cuenta que siempre se pueden consultar las distintas fuentes de información que hay disponibles tanto en el propio Museo, en el Archivo Historico del Aire, en la Biblioteca Central del Cuartel General del Aire, en la revista aeroplano, en la Biblioteca Virtual de Defensa, o en mi propio blog museo aviación militar española donde hay referencia de uniformidad. Y por supuesto mi experiencia y conocimientos acumulados tras largos años de búsqueda y estudio sobre la uniformidad de la aviación militar española los cuales pongo a disposición del Ejército del Aire.

El informe termina con unas referencias bibliográficas en las que se pueden consultar cada uno de los datos que expongo en el informe, así como una pequeña referencia personal de mi trayectoria tanto bibliográfica como de artículos escritos en revistas de historia militar relacionados con el Ejército del Aire.

Esto que han leído ha sido el informe entregado en el Registro de Documentos del CGEA. Simplemente espero que sirva de algo.