miércoles, 23 de enero de 2013

HOY, ES 23 DE ENERO….


Hoy, 23 de enero de 1948, se llevó a cabo el primer salto con paracaídas en su modalidad militar en España (anteriormente se había saltado con paracaídas pero en exhibición aérea). Hoy por lo tanto es el LXV aniversario de aquella gesta. Hoy es 23 de enero de 2013. Hoy es la fecha del sesenta y cinco aniversario de aquel famoso y sobre todo histórico salto que se realizo en la Escuela Militar de Paracaidismo, posteriormente llamada “Méndez Parada”.
Aquel día amaneció nublado y frío, el viento era racheado, peligroso, pero no había vuelta atrás, se tenia que saltar, ya se había ido retrasando y aquello podía significar que quizás no se saltara en mucho tiempo, no solo había negros nubarrones en el cielo, también los había en las mesas de los despachos, era ahora o nunca, ahora, si, ahora, daba igual que el cielo estuviera en contra, que el viento fuera racheado, con ráfagas que en otras circunstancia desestimaría el salto, pero aquello no se podía dejar pasar, había que saltar, y se saltará. Los hombres iban en fila hacia el avión, un viejo Junkers-52 de las escuadrillas de bombardeo, con mucha guerra en sus cuadernas, el está preparado, incluso se le puso el cable de enganche de los paracaídas hacia muy poco tiempo, los hombres también lo están. Los nueve oficiales que van a saltar revisan por ultima vez su equipo, las trinchas bien ajustadas, se revisan unos a otros, se ajustan el gorro de vuelo, si, el mismo que usan los pilotos de los cazas ya que no hay nada que ponerse, igual que el mono que llevan, es el mono de trabajo, al que se le añade la cazadora de piloto con cuello de pelo, allá arriba hace frío, se miran los unos a los otros, con la mirada se dicen todo, no hay vuelta atrás, los paracaídas están revisados, aunque en alguno se ve los restos de los círculos rojos de pintura que los marcaban como “no aptos” para el salto, si, son aquellos que el Capitán Salas se “trajera prestados” del I.N.T.A., pero era eso o nada… Los hombres se dirigen hacia el avión, ya están los motores en marcha, llevan un rato así, no sea que se vuelvan a parar como había ocurrido anteriormente y no quiera el viejo Junker echar a rodar por la pista, por eso llevan un rato en marcha, ese sonido, que recuerdos trae el sonido de ese motor. ¡Ya suben los hombres¡ ¡animo¡ ¡arriba¡, hay que demostrar que se puede, suben todos, el ultimo es el Capitán Salas, que ejercerá de jefe de saltos y será el ultimo en saltar. Ya corre el viejo Junker por la pista, despega, ya esta en el aire, da vueltas por el campo de aterrizaje hasta que va cogiendo altura, pasa por la vertical del campo, gira, y de nuevo encara la vertical, se abre la portezuela, se contiene la respiración, ¡ya saltan¡ se les ve, empiezan a abrirse los paracaídas, uno, dos, tres, cuatro… así hasta nueve, nueve campanas de color blanco que se ven en el plomizo cielo de Alcantarilla. ¡Por fin¡ se ha logrado, el primer salto se ha realizado. Se puede decir que España tiene ya paracaidistas…
Esos nueve hombres que saltaron se llevarían la gloria de ser los primeros, y el honor de ser el primero será para el Capitán Echevarria, el segundo fue el Capitán Villalain, el tercero Capitán Mosquera, el cuarto Capitán Irigoyen, el quinto Capitán Pastor, el sexto Capitán Perez Ramos, el séptimo Teniente Linares, el octavo Teniente Elboj, y por ultimo el noveno y siendo como he dicho el jefe de saltos el Capitán Salas.
Tras aterrizar el viejo Junker, no quiso volver a despegar, y el resto de los oficiales que deberían haber saltado ese día, tres concretamente,  lo hicieron desde un también viejo Savoia 81, como no había paracaídas de más se plegaron tres de los que se habían usado en el anterior salto, y tras una hora de espera, pudieron saltar los tres oficiales restantes  los Tenientes Maseda, Galache y Provencio. En días sucesivos fueron saltando el resto de este primer curso de cazadores paracaidistas, pero como no había ni paracaídas suficientes ni aviones disponibles, para muchos fue su primer bautismo del aire y primer salto, todo a la vez. Incluso se llegó a esperar a que el que había saltado llegara a tierra, y el plegador, solo había dos en la escuela, recogerlo en la misma pista de salto, plegar el paracaídas allí mismo, y entregárselo al siguiente. Con este ritmo se consiguió hacer 18 lanzamientos en un solo día, claro, que cuando se estropeo el único aparato, se terminaron las clases hasta que se consiguió arreglar y con ello volver a saltar.
Un día de febrero el Ministro del Aire, General Gallarza, visito la Escuela, para ver los progresos que se habían realizado, y viendo los pocos medios materiales de los que se disponía en la Escuela, ordeno la entrega inmediata de cien paracaídas, si, habéis leído bien ¡cien paracaídas¡… Y digo yo, ¿y esto no se podía haber entregado antes?, bueno, mas vale tarde que nunca pensaran muchos.
Con esta ayuda recibida se consiguió que un solo día se realizaran cincuenta saltos, todo un record. Con todos estos pequeños imprevistos se consiguió que todos los componentes del primer curso saltaran y así un 10 de abril de 1948, y en una ceremonia sencilla, presidida por el General Longoria, en representación del Ministro del Aire, General Gallarza, y de los Generales White, Mas de Gaminde y Angulo y por el Almirante Bastarreche les fuera entregados los títulos de cazadores paracaidistas a todos los miembros del primer curso.

Componentes del Primer Curso de Cazadores Paracaidistas. 1948

Capitanes:
Ramón Salas Larrazabal, Javier Alario Saubot, Joaquín Echeverria Bengoa, Alfonso Villalain Linaje, Ramón M. López López,  Cesar Mosquera Leirado, Luis Yrigoyen Yurrita, Jose Perez Ramos, Antonio Linares Mohedano, José Pastor Espinosa.
Tenientes:
Jose Elboj Lopez, Manuel Maseda Gracia, Pedro Galache Sánchez, Julián Provencio Gómez, Eduardo Perez Villamil.
Brigadas:
Eulogio Cuande, Pablo Fernández del Corral, Pascual Herrero Sierra, Severiano Greño Vicente, Jose Zaborras ara, Santiago Serrano Gracia.
Sargentos:
Jose Conde Méndez, Tomas Gómez González, Jose Alcántara Jiménez, Miguel Romero Cuadrado, Enrique Martínez Ingles, Ramón Diez Fernández, Antonio Álvarez Gracia, Valentín Fernández, Saturnino Pascual Matute, Rafael Martín Iglesias, Alfonso Moraleja Lopez, Pablo Sánchez Fernández, Mariano Agudo Alonso, Jacinto Lopez Sainz, Juan Torrado Regio, Joaquín Madole Estévez.
Tropa:
Teotino Velasco Corral, Juan Repiso Caneda, Antonio Cabezas Llobet, Rafael Jiménez Santiago, Emilio Domínguez García, Antonio Marin Ramírez, Pedro Ruiz Vera, Fidel Udaondo Barrinaga, Gregorio Ruiz Seco, Pompillo Garrido Tinaur, Joaquín Serna Castro, Jesús Bartolomé Guzmán, Ángel Andujar Illan, Antonio Delgado Vera, Miguel Jaramillo Arnau, Salvador Lapillo Dieguez, Juan Royo Moreno, Jose Benítez Fernández, Juan Castilla Montejo, Miguel Ruiz Herrera, Ángel Muñoz Lopez, Agustín Rodriguez Carnero, Juan Rosique Gil, Emilio Santis Lopez, Jose Gómez Elche, Jose Iglesia Ruiz, Mariano Benegasi, Jose Fernández Espinosa, Francisco Martínez Peña, Crisanto Iglesias Campeno, Pedro Rabasco Gómez, Mario Cebrian Pedreira, Ramón Puchades Martínez, Ramón Caparos Vivanco, Juan Bibiloni Vives, Francisco Quevedo Ponce, Jose Luis Arrauz, Alfonso Come Gómez, Víctor Real Martínez, Francisco Inclán Perez, Juan Cárdenas Moreno, Antonio Florez Ortiz, Secundino Gracia Seijas, Carlos Llinde González, Ángel Alejo Vaquero, Ángel Lopez Hidalgo, Andrés Cardoso Bestol, Antonio Vera Solís, Palo Ordóñez Gracia, Pedro Masenti Lopez, Enrique Viudes Castro, Félix Gómez Mora, Justo Rubén Ayerbe, Enrique Benito Ontalva, Eusebio Fernández, González,, Cesar Gómez Lajara, Pedro Labailar Sánchez, Francisco Tomas Sánchez, Juan Chamorro Rey, Federico Diego Cué, Juan Pablo Cruz Cantón, Alfredo Castro Aguinaya, Camilo Carrera Gracia, Fernando Sandobil Peña, Jose Bermejo Arnada, Jose Martínez Robles, Alfonso Gordones Rossel, Fernando Acosta Domínguez, Eulogio González Rodriguez, Jose Torres Paz, Manuel García Segadez, Manuel de Sanz Ceferino, Rafael Lucas Miré, Tomas Hernández Lorente, Pedro Guaman Ortega, Jose Bilonoga Lucas, Francisco Benedicto González, Alejandro Garijo Molina, Jose Sánchez Yangas, Andrés Gómez Risueño, Agustín Rollan Rollan, Juan Casas Salvador, Jose Dacosta Dieguez, Jose García Hada, Aulchano Lozano Juárez, Antonio Muñoz Velazquez, Jose Gómez Chica. Manuel Gutiérrez Orna, Miguel Solera Median, Jose Ruiz Mora, Jose Antonio Jiménez Roig, Emilio Arranz Sanz, Manuel Gómez Rico, Joaquín del Toro González, Jose Iturricha Aguirre, Francisco Fjardo Ramos, Jose Moreno García, Luis Rodriguez Perez, Miguel Ripoll Ibáñez, Primitivo Blanco Olay, Narciso Solana Viola, Santiago Navas Jigó, Valeriano López Fernández, Tomas de las Heras García, Manuel Ruiz Girao, Manuel Calderón Ruiz, Juan Escrivá Mezquida, José Rodríguez González, José Navajas Alonso, José Ortiz Rivera, Herminio Menéndez Sánchez, Faustino Ruiz Naranjo, Eugenio Morente Espeleta, Ernesto Jordán Sevilla, Antonio Martínez Muñoz, Antonio Garrido Rodríguez, Daniel Martín Hortelano, Emilio Gómez Monteagudo, Vicente Diezquijada  Beniján,  Francisco Alarcón Verdú, Antonio Juan Estévez, Aquilino Prieto Suárez, José María Aguilar Pino, José Morán Prieto,  Luis Vernal Allende,  Juan J. Giralde Alcaide

El titulo de cazador paracaidista se entrego a estos 165 hombres, aunque en realidad en el primer curso había 167 hombres inscritos. Uno se negó rotundamente a saltar y fue enviado a su casa, el otro salto una sola vez para demostrar a sus compañeros que no tenía miedo, y tras este salto fue licenciado igualmente.

Por ultimo una frase que dice mucho del espíritu que al paracaidista acompaña en su vida profesional, sobre todo cuando salta al vacío…

Con el cuerpo confiado a la seda; puesta el alma en las manos de Dios.


Emblema del titulo de Cazador Paracaidista que llevo con orgullo un veterano paracaidistas del Ejercito del Aire. (Colección Carlos Bourdon).

Dedicado al General de División (s.r.) don Mariano Gómez Muñoz, el paracaidista que más ha hecho por sacar adelante a los cazadores paracaidistas de la Primera Bandera y del 1er Escuadrón, de Paracaidistas del Ejercito del Aire, y que una mala enfermedad no le permitirá acudir al LXV aniversario del primer salto. Mucho animo mi General.




2 comentarios:

  1. Amigo Carlos, emocionante relato sobre un hecho tan destacado y querido para nuestra aviación. Por cierto, estoy en la AGA, junto con Miguel Molina con quien he estado ojeando tu blog y que te manda recuerdos. Un abrazo

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  2. Hola Armando
    No he visto el mensaje hasta ahora, si no te habría contestado antes, disculpa por ello. Sobre la AGA todavía tengo algunas cosas que escribir en el blog, sobre todo de sus uniformes y banderas. A mi querido amigo Molina dale un abrazo, (en publico no puedo ser grosero, si no te diría que le diera otra cosa), jejejejeje.
    Un fuerte abrazo a ambos
    Carlos

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